viernes, 20 de agosto de 2010

2"

No me conoces, quizá nunca lleguemos a encontrarnos, quizá nunca sepa quién eres... No me importa. Los hombres se enamoran de la idea del Amor, una amor eterno y recíproco que nunca se extinguirá. Tú eres eso para mí, una idea, una mirada, Amor puro y cristalino que nadie jamás podrá tocar, que nadie jamás podrá alterar...

Dos segundos, en dos segundos me revolviste el alma. Me alzaste, me destruiste y como si fueses un ave fénix, volviste a revivirme con solo una mirada. Dos segundos plenos, dos milenios, dos épocas... Quizá sentiste lo mismo, quizá no reparaste en mi presencia... En realidad poco me importa, porque yo sé que estuviste allí, yo se que esos dos segundos fueron míos y también tuyos. ¡Oh Amor evanescente que apareces de la nada! Yo me enamoré de ti en dos segundos y ni siquiera me fijé en nada que no fuesen tus ojos. Yo me enamoré de ti en dos segundos y tu solo te llevaste un pedazo de mi alma, que estará contigo hasta el fin de los días, y aunque no sé quién eres o no lleguemos a encontrarnos nunca, ese pedazo de mi alma te conoce... Para el resto solo eres la idea del Amor que me enamoró en dos segundos.

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